viernes, 30 de septiembre de 2011

MERIDIANO 43


Lo importante, entonces como ahora, es la conciencia de operar transponiendo o resignificando equipamiento industrial, obsoleto o no, en un proyecto de arte con la tecnología de consumo que está a mi alrededor. Y considerar, incluso sin tener una base tecnológica, cómo la pregunta de sentido nos hace adquirir criterios y conocimientos para concretar una intención de confluencia no sólo de lo artístico con la ciencia y la tecnología. Me explico, es indiscutible que el desarrollo de un país depende de la actividad tecnológica, pero todo en esta área debe estar ligado a otros factores en un desencadenamiento causal. El Informe de Competitividad Global elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF) reveló que los ítems mejor evaluados de Chile son el funcionamiento de las instituciones y la estabilidad macroeconómica. Al contrario de lo que advierte en salud y educación primaria, educación superior y capacitación, eficiencia del mercado laboral, sofisticación del mercado financiero y disponibilidad tecnológica. Se confirma así que somos una economía pequeña, abierta al comercio y flujo de capitales pero con baja inversión del producto interno bruto en investigación y desarrollo. En sentido estricto, los indicadores permiten concluir que la tecnología de investigación no es prioritaria a diferencia de la implementación tecnológica, y esto marca, queramos o no, las condiciones para conocer sus puntos de contacto con el arte. Realidad que la mayoría de quienes promueven el arte medial local evitan o nunca piensan de manera seria y escrupulosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario