lunes, 7 de noviembre de 2011

DEL POR QUE NUNCA ME MIRAS DESDE DONDE YO TE VEO


Por solicitud de la Bienal me piden que explique en qué ando, pues bien, abro comillas:

Mi obra para la XI Bienal de Cuenca gira en torno al encuentro con Domingo Sánchez Blanco, artista español con quien trabajo desde hace dos años en innumerables obras sonoras, performances e intervenciones artísticas siempre producidas de manera telemática, a través de la web. En Cuenca, nos encontraremos personalmente por primera vez y trabajaremos de manera conjunta por once días, hasta el 11.11.11. Formalmente, este encuentro será registrado en el blog hacia un meridiano inquietante donde las actualizaciones y descargas (gratuitas) de imágenes, sonidos y textos no sólo son publicadas como documentos de la experiencia sino son la obra en sí. He definido mi obra como un docureality en formato de fotonovela bajo la forma de posteos.

Los posteos se dividen en las siguientes etapas:

1. Ecuatorial

Intervenciones en www.inquietantemeridiano.blogspot.com entre los posteos 13 y 316 donde a partir del porno y Celan, preparo el encuentro con Domingo Sánchez Blanco.

2. Meridiano

Intervenciones en www.inquietantemeridiano.blogspot.com entre los posteos 317 y 374 donde doy a entender mi propósitos artísticos a la manera de los acápites del discurso de Celan ilustrado con fotogramas de spaghetti westerns.

3. Del por qué nunca me miras desde donde yo te veo

Intervenciones en www.inquietantemeridiano.blogspot.com que desde el posteo 376 dan cuenta de mi reunión con Domingo Sánchez Blanco durante once días en Cuenca, donde intervendré con mashups la participación del artista salmantino en la Bienal, acción que transmitiré en directo (streaming) vía web.

4. Del cómo lo que veo nunca es lo que miro

Posteos en www.inquietantemeridiano.blogspot.com desde el 11.11.11 hasta el cierre de la XI Bienal (31.01.12), período donde serán publicados los discos Zunga (en colaboración con el artista chileno Francisco Brugnoli), Ártico (en colaboración con el filósofo y traductor de Celan, Pablo Oyarzún), Puti Club (en colaboración con Domingo Sánchez Blanco a partir de grabaciones realizadas en Cuenca), Broka (en colaboración con personal de la Bienal, artistas, poetas y habitantes de Cuenca) entre otros.

cierre de comillas

DEL POR QUE NUNCA ME MIRAS DESDE DONDE YO TE VEO


El uso consciente de la baja definición en toda la puesta en escena de los once días en Cuenca explica la estética a nivel usuario de todo lo producido para la onceava bienal. Precariedad documental justificada desde lo abyecto. Porque el encuentro con Sánchez Blanco ha sido el “fuera de lugar” necesario para desplegar la disolución de la búsqueda de espectacularidad y monumentalidad del escapismo museal.

DEL POR QUE NUNCA ME MIRAS DESDE DONDE YO TE VEO


Cómo explicar que lo único que queda de todo esto son jotapegés y emepetrés descargables de manera gratuita desde un blog (creado por Fernando Castro Flórez) reventado a punta de posteos pachangueramente existencialistas. Algo parecido a la ausencia de ansia por los veinte mil dólares tras creerme el cuento del Meridiano de Celan. Claro está, no hay que ser muy perspicaz para entender que una peripecia como esta asume la estupefacción de una presencia hecha a pulso.

DEL POR QUE NUNCA ME MIRAS DESDE DONDE YO TE VEO


Un artista no es turista. Mi encuentro con Sánchez Blanco es una situación artística aparentemente banal. Un encuentro que al no quedar claro parece trivial. En cualquier caso, lo importante es detectar lo difícil que resulta querer entender que la obra son los once días en Cuenca, once días que han tomado dos años en ser construidos y once días que recién podrán ser apreciados como una obra de arte total el día de clausura de la onceava Bienal.

sábado, 5 de noviembre de 2011

DEL POR QUE NUNCA ME MIRAS DESDE DONDE YO TE VEO


Recepción en Cuenca. Lo primero que me dicen, bajando del avión: Domingo lo espera en el hotel. Caramba. Agregan que me estuvo esperando, entre periodistas y televisión incluída. Lo conocí hace dos años, a través de Fernando Castro Flórez, y con mucho aplomo decidí trabajar con él. No quería una simple colaboración o una reducción de los propios discursos artísticos en aras de lo colaborativo. Han sido dos años de una amistad telemática tejida mediante sonidos, textos e imágenes descargables desde la web. Pero también un período donde hemos intercambiado ideas y planificando lo divino y lo profano en conversaciones telefónicas. No he realizado el catastro de todo lo que hemos realizado en todo este tiempo pero nadie pensaría que, en realidad, no nos conocemos. Nunca hemos estado juntos. Bueno, hasta ahora, en Cuenca. Nuestro encuentro es otra obra más de la Bienal. Mientras estoy a la espera de mi equipaje, pienso si podrá ser comprendido esta reunión como un gesto artístico. Mientras tanto, las chicas que efusivamente me reciben señalan que Domingo fue persuadido para que nuestro encuentro fuera en el centro histórico, dado mi retraso evidente.

viernes, 4 de noviembre de 2011

DEL POR QUE NUNCA ME MIRAS DESDE DONDE YO TE VEO


La llegada a Cuenca es con retraso. Las escalas en Guayaquil y Quito son inquietantes. Me dedico a hacer zapping e intentar impregnarme de lo que consumen los ecuatorianos telemáticamente. Empiezo a degustar noticiarios, teleseries, programas de evasión y canales que no tengo en Chile. El jetlag golpea mi puerta y eso que provengo de la región. No hay tiempo para resacas. Del por qué nunca me miras desde donde yo te veo es un título tan lacaniano como aquel que utilizaré para nombrar todo lo que postearé entre el once de noviembre y el treinta y uno de enero del próximo año: Cómo lo que miro nunca es lo que veo. Cómo lo explico. A ver. Lo que exhibo en la Bienal es lo que están leyendo en este blog. Lo que lees ahora, en los posteos anteriores y en los que vendrán. He dispuesto en este blog mi obra por etapas. Por ejemplo, desde el posteo 13 (cuando Fernando me invita) hasta el posteo 316 (donde fusiono porno con celan), publicaciones que agrupé bajo el título Ecuatorial. Lo posteado entre el 316 y el 374 (a la manera de los 49 acápites del discurso de Celan) ha sido titulado Meridiano y, ahora, hace dos posteos y hasta el 11 de noviembre, estaré bajo la égida del lacaniano Del por qué nunca me miras desde donde yo te veo.

jueves, 3 de noviembre de 2011

DEL POR QUE NUNCA ME MIRAS DESDE DONDE YO TE VEO


Del por qué nunca me miras desde dónde yo te veo es un docureality en clave de fotonovela y bajo forma de posteos que da cuenta de los once días que estaré en Ecuador, durante su Bienal de Cuenca. Todo bajo la excusa curatorial de Fernando Castro Flórez a partir del Meridiano de Celan y el decisivo momento de conocer personalmente al artista salmantino Domingo Sánchez Blanco después de dos años de trabajar de manera conjunta en una gran variedad de proyectos artísticos, sin habernos jamás reunidos salvo por Internet. El día del encuentro coincidiría con las fiestas de todos los muertos y los santos. El viaje ha sido largo, no sé si más de lo habitual, el asunto es que durante la espera en el aeropuerto supe que Fernando por razones de fuerza mayor no estaría en la Bienal. Busco en Internet el estado de las cosas en Ecuador pero, aún a pesar de la noticia del momento (la retirada de Rafael Correa de la plenaria iberoamericana) la indagación termina en una deriva más. Domingo me escribe y dice que lo reconoceré porque arrastra una maleta amarilla y llevará puestos los dientes de Cagón. Las horas pasan, hago tiempo comiendo unas ensaladas y chequeando el banco de sonidos e imágenes. Desde Cuenca, me preguntan cómo calificar lo presentado en la Bienal. La familiaridad de dicha inquietud me hace sentir en casa. Vuelvo a sacar mi versión fotocopiada de Celan y justo cuando encuentro la respuesta un sobrevuelo me pide chequear el boleto. Se me escapó la idea.